After hours.

miércoles, 6 de junio de 2012 by Carmen Porcel
nada en la tierra salvo un volcán,
el volcán de sentimientos
que produce el after hours de nuestro encuentro.
de camino a tu casa siempre pienso en tu cama
y aún así, inocente de mí, al verte resulta olvidada.
desconozco la manera en que te las apañas
para sorprenderme, a estas alturas,
cuando me invitas a tu cama.
a subirme encima de ella, justo debajo de ti,
a fingir que no siento lo que me haces sentir,
a jugar otra partida y dejarte ganar a ti.
ganarme a mí, vaya,
que conozco el juego de memoria:
cuando tú me lo pidas,
yo me haré la remolona.
diré que esta vez sí que no,
que la última vez, fue la última;
si bien las partidas terminan jurando
que sí, que hoy sí, fue la última.
la última hasta la siguiente, ¿no?
volverás a marcar ese número,
el de tu particular línea caliente,
y es que yo ardo en deseos de verte
y tú de jugar a tenerme.
(03/06/2012)
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Máquina del tiempo.

sábado, 2 de junio de 2012 by Carmen Porcel

viajo de nuevo a aquellos tiempos

en los que ni sabíamos que éramos felices,

excepto por el hecho de que no faltaba nada...

hago el camino de regreso a casa,

la que es mi casa: tu casa, tu cama,

el refugio donde olvido el universo

o mejor dicho, el resto del universo

salvo tú, yo y cómo no, esa cama.

o cualquier otra sobre la que nos postremos,

siempre que consiga olvidar que si regreso

es porque un día hice el camino inverso.

no sé en qué pensaba cuando me marché.

quizás que algo faltaba y por eso caminé,

hacia delante en el tiempo, hacia atrás en la vida.

buscaba la puerta con el cartel de salida

que finalmente encontré, maldito aquel día.

hoy sé que sólo era una vena egoísta,

que entre risas, polvos, prisas y bebida

no hay una sola persona que necesite salida.

sin embargo ahora necesito curar mis heridas

y gracias a dios que sólo las cura tu saliva.

qué coño! gracias a dios o a quién toque

porque existan tu saliva y mis heridas,

tus manos, las mías y este teclado,

los días en que te he añorado

y cada noche que paso a tu lado,

y aunque no crea en ello si digo gracias a dios

es porque a veces creo que tu existencia es un milagro.

te lo estaba diciendo: hola de nuevo, cariño.

gracias por seguir aquí,

bendita máquina en el tiempo.

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