Eres todo lo que callo,
todo en lo que pienso,
el dueño de mis silencios.
Eres el miedo a decir un “te quiero”,
un “te quiero” que no sé si es cierto.
Eres las ganas de vivir
y de llorar al mismo tiempo.
Las noches que me acuesto sin ganas de dormir
y el tiempo que dedico pensando en ti (y en mí).
La forma de hacer que salte de la cama
por mucho que quiera dormir toda la mañana,
porque por ver esa cara que pones cuando hay ganas,
doy mi cara y mi cruz,
te doy todo menos la espalda.
Que de domingo a jueves no tengo vida,
porque no cuentan los días en que no escucho tu risa.
Que tus manos me vician,
que quiero lo que me das,
pero también mucho más.
Y esta es una llamada perdida de cientos,
porque te diría lo que pienso
pero no quiero perder el tiempo
diciendo cosas que en realidad,
ni yo misma sé si las siento.

2 comentarios:
Que bonito texto!
Un besazo enorme :)
qué chulo! me gusta mucho todo lo que escribes!
:)
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